Sí, listillos, el Julay de esta vez era canadiense. No es que yo tenga nada en contra de ese país (a parte de que se te deben de quedar los huevos duros del frío que hace allí...).
Y ahora os preguntaréis: "¿Y por qué la entrada se titula <"Mónica">?" (si aún no os lo habíais preguntado, decidle a vuestros amigos que sí, así no me haréis quedar muy mal...). Bueno, la respuesta es sencilla: a este Julay lo conocimos en un albergue de BCN, pero antes de venir a nuestra habitación, había venido una tal Mónica (de no-sé-donde) ; como la primera Mónica se fue sin avisar y apareció de repente este individuo de patrióticos calzones en nuestra humilde morada, el pobre hombre ya empezó mal. A eso, añadidle que en ningún momento nos dijo su nombre y que, las pocas veces que se le veía por la habitación, estaba durmiendo casi en pelotas, tan sólo tapándoselas su patriotismo (repito que Canadá es un país fantástico a parte del frío que hace allá).
Por todo eso (y más que nada por la simple razón de que no sabíamos su nombre), decidimos llamarle Mónica, como su predecesora, aunque este era un poco más barbudo que la primera...
Pero ahí no acaba la trepidante historia de Mónica en BCN, aún queda el castigo de Mónica, que os lo voy a contar ya, para que no os quejéis, porque estos días no haya publicado...
Obviamente, BCN está en el Mediterráneo (si no me creeis, compráos un mapa y un amigo), o sea se, que hace un calor "QUE TE-TORRAS" (vale, después del chiste malo, seguimos con la historia), así que pedimos a los del albergue varias veces que nos pusiesen el aire acondicionado. Tras tres días de intentos nos lo pusieron, pero como venganza por haber sido tan pesados, nos lo pusieron a unos 19ºC, así que llegó Mónica en ropa interior a la 1 AM (como siempre) y ya estábamos diciendo que lo íbamos a castigar por llegar tan tarde. Y así lo hicimos: Mónica pasó un frío de la leche por dormir casi como vino al mundo (esta vez con gallumbos de guitarritas). A las tantas de la noche se debió de tapar (vamos, porque yo no lo hice...) con una bufanda que trajo (también, ¿a quién se le ocurre ir de bufanda a Barcelona?)
Tras esto, nuestro Departamento de Inteligencia y el Centro de Investigación y Observación de Julay's (CIOJ) ha averiguado que los Julay's del mundo tienen una tendencia innata a estar semi-desnudos... Quién los vea dentro de 50 años con las mismas tendencias...

Sigo diciendo que como el julay original nunca habrá ninguno... Pero oye, que vaya vista que tienes para los julays, parece ser que les atraes...
ResponderBorrarjajajajaja. ¿Qué pasa? ¿Qué cada vez que sales de casa tienes que encontrar un julay? Jajajajaja. Y aun encima siempre tienes bronca con ellos... jajajaja
ResponderBorrarbuenísimo como siempre, otra caracteristica a añadir: los julays tienden a odiar y meterse con aquellos que tienen mas capacidad intelectual, esto se debe a que se sienten amenazados por algo que no pueden entender y su respuesta natural, como no, es la violencia, insultos y demas tonterias a las que nos tienen acostumbrados.
ResponderBorrarhttp://truth-julays.blogspot.com/
ResponderBorrarLa verdad que este julay era mas higienico,como comprobaste:¡Al fin un julay se digna a cambiarse de gallumbos!¡el cielo nos ha escuchado!¡los julayistas estamos empezando a ejercer presion!(aunque sean de dudosa procedencia y si se los cambiaba era para enseñaroslo, lo admito)pero el Julay era mas julay.
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